A continuación presento un documento de trabajo elaborado para enriquecer las distinciones entorno al fenómeno del poder personal y organizacional. Este documento está ajustado a las características y necesidades de las personas y organizaciones con que CIVE trabaja, en especial las que viven un momento muy relevante de crecimiento, de desafíos técnicos y adaptativos en sus rumbos estratégicos y en el management de su organización.
Observemos el fenómeno del PODER.
A continuación conversaremos sobre el poder como un fenómeno del mundo organizacional y un conjunto de prácticas de gestión fundamental en el managemet estratégico moderno.
Propongo entender el PODER como un elemento fundamental del managemet. Es decir, 1) un activo en la movilización de los recursos de todo director o gerente de organizaciones (empresariales, sociales y/o culturales). Y por otro lado, 2) comprender el poder como la capacidad de acción de una organización o persona para diseñar, gestionar la estrategia y producir transformaciones que les permita acoplarse al entorno del negocio y sus actividades.
Si leemos a Peter Drucker, una de las voces importantes en el mundo del management, podemos comprender que existen puntos claves que sobresalen en las exigencias de los nuevos gerentes y ejecutivos. Uno de estos puntos es la transformación en el modo de dirigir las empresas, en que la gestión del poder es crucial para moverse en la nueva economía y en las estrategias de negocios globales y locales.
Por otro lado, si escuchamos las experiencias personales, podemos darnos cuenta que las palabras tienen historia; el poder también y por eso hay que escucharlo con atención. Desde mi experiencia en Transformación Organizacional, Activación Estratégica y Cambio Cultural, me he encontrado con algunas narrativas en directivos y ejecutivos de organizaciones empresariales y sociales; privadas y públicas; nacionales e internacionales interesantes de destacar para abordar este fenómeno:
"El poder corrompe".
"El poder no es algo que me interese". "No me gusta hablar de poder".
"A esa persona sólo le interesa el poder".
"El poder está asociado a la política". "Hay gente que abusa del poder".
"Hay personas que se sirven del poder".
"Le quitaron el piso".
"No tiene espadas".
"Esa persona tiene padrinos".
"Esa persona es poderosa".
"Somos un equipo poderoso".
"Esa persona tiene el poder de la palabra".
Al leer con detención estas frases quiero hacer tres invitaciones que guían mi reflexión sobre el poder:
La primera es ponernos de acuerdo en una definición de "PODER" que sea útil. Para eso hay que distinguir que el poder no es "algo" y no es externo a nosotros, sino un fenómeno que habita en las interpretaciones que hacemos los seres humanos. A esto le llamo la dimensión interpretativa del poder.
La segunda invitación es distinguir que el poder no es algo que llevo en un maletín, tampoco lo compro en una tienda ni menos lo bajo de internet. Por el contrario, el poder es un fenómeno constitutivo del espacio de relaciones entre los seres humanos. A esto le llamo la dimensión intersubjetiva del poder.
La tercera invitación es distinguir que el poder no tiene que ver con lo moral sino con la dimensión ética de lo humano. La pregunta no es ¿cómo se debe ejercer el poder?. Por el contrario, la pregunta es ¿desde donde lo movilizo?, ¿que quiero hacer con el poder? y ¿para qué lo utilizo en la relación con otros seres humanos o mi entorno?. A esto le llamo la dimensión ética del poder.
La descripción e implicancias de estas tres dimensiones serán presentadas en la segunda parte de este documento.











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Muy bueno el articulo la verdad, esta muy bien explicado ;)